
Siempre he tenido la misma no-sensación antes de que algo importante vaya a suceder en mi vida: estoy igual de tranquilo. Ya sea antes de salir a un escenario o, como en este caso, antes de ir a recorrer unos cuantos miles de kilometros por una geografía suramericana, que se me antoja diferente, ahora que voy completamente solo. Es una no-sensación porque la obviedad invitaría a tener miedo, temor o al menos un vacío extraño en el estómago. Nunca está presente sino segundos antes de que ese algo importante ocurra.
Un viajero experimentado debe tener listo: su equipaje, sus mapas, sus botas, víveres, su dinero y todo lo necesario para emprender la huida de su terruño o hacia él. Yo, entrados en confesiones, solo cumplo por ahora el requisito de las botas. Extraño viajero.
No hay rutas, no hay planes concretos, solo salir, caminar, fluir, vivir, respirar, seguir el destino de la sangre, del agua, de un planeta: moverse para no morir.
DESTINO HIPOTÉTICO: Brasil.
RUTA HIPOTÉTICA: Colombia-Ecuador-Perú-Bolivia-Argentina-Uruguay-BRASIL.
TIEMPO ESTIMADO: un mes y medio.
A partir de ahora y en adelante: bitácora de viaje del capitán "Nispero Corazón".

Los documentos capitán!!, el viajero experimentado siempre los tiene con él y al día. Aunque la experiencia me acompaña, experimentado no he logrado ser. Algún olvidillo que de tanto suceder ya lo hago parte del paseo. Te envío un abrazo que acompañante y trataré de estar pendiente de la bitácora.
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