Lo mejor del frío es el humito que sale por la boca cada vez que respiro. Son bocanadas de energía que se pierden en el ambiente. Nadie tanto como yo lo disfruta así. Es una forma de sentirme menos solo. Es como si estuviera en contacto con mi energía invisible ahora visible.
lunes, 8 de marzo de 2010
MADRID
Lo mejor del frío es el humito que sale por la boca cada vez que respiro. Son bocanadas de energía que se pierden en el ambiente. Nadie tanto como yo lo disfruta así. Es una forma de sentirme menos solo. Es como si estuviera en contacto con mi energía invisible ahora visible.
sábado, 2 de enero de 2010
ANNO NUOVO

Parece ya una vieja costumbre que cambie de año en lugares ajenos a casa. A veces sin siquiera decidirlo directamente. Tal vez es una forma de aceptar que el mundo es mi casa o que ningún lugar me pertenece realmente.
Este nuevo año me atrapa entre los departamentos de Risaralda y del Quindío, Colombia, unas tierras fértiles de tradiciones ancestrales mezcladas con la inocencia de las ciudades pequeñas que quieren vestirse de adultas. Café y campo, campo y café, es todo lo que respiro.
Uno, dos, tres días y me siento parte de esta cotidianidad, de esta belleza campesina. Cuatro, cinco, seis y ya quiero huir despavorido. Siento que la mente del pueblo pequeño es sencilla, inocente, tranquila, cotidiana y establecida, sin sobresaltos. No la soporto. No por más de tres días. Soy un hijo de la ciudad, de ese invento de tierras de Dioses caídos, tragedia y comedia. No me siento orgulloso de serlo, pero lo soy.
De las ciudades rescato la curiosidad, el movimiento, la diversidad de los días. Del campo la tranquilidad, la tradición de sus jornadas, la inocencia, lo básico de su respirar. De la primera odio básicamente lo salvaje de su esencia, su implacable voracidad antropófaga. Del segundo amo y odio la tranquilidad que impregna, tranquilidad que aniquila casi cualquier ambición que traspase el plano básico de la subsistencia.
Finalmente aquí estoy, solo, entregando mis días a cambio de un sueño por cumplir. Porque finalmente siento que de eso debe estar construida la vida: retazos oníricos de nubes imaginarias, motivaciones que tal vez nunca se completen. Y ahí voy yo, queriendo soñar que sueño nubes maravillosas que me hacen sentir inmortalmente imaginario, dueño del mundo que hay en mi cabeza.
Nada es tan malo cuando de antemano se sabe que puede suceder. Por eso sufro sin sufrir este paso de los días. No importa. Aquí estoy, entregando mi tiempo y mi saber a cambio de un tiquete directo a:
PARO EU--RAPE OU-PROA UE- EURAPO- EUROPA: Ahí voy a sumergirme en vos, esperame, soy tu amante latino, uno más.
viernes, 30 de enero de 2009
NO HAY DERECHO QUE HAYAN VINOS DE UN DÓLAR!

Viernes 30 de enero del 2009, 13:00 h.
Atontado aún por la fiaca (resaca, guayabo, pedo, cruda, la mona) por el vino barato que consumió la noche anterior y las anteriores a la anterior, el capitán Níspero Corazón trata de juntar fuerzas para ir a la tienda o "kiosko" y comprarse las cositas para prepararse el desayuno, o almuerzo, o cualquier cosa. Es que desde que está viajando el oficial Corazón ha entendido que sale muchísimo más barato cocinar que comer en los restaurantes, el problema es que él no sabe cocinar, pero lo intenta. Aunque en honor a la verdad la percepción general de su sazón no es muy alentadora puesto que después del primer plato, hecho por sus candorosas manos, nunca más nadie quiso probar sus ocurrencias culinarias.
Falta poco tiempo para que el capitán Abandone la capital argentina y se dirija a conquistar el Río de Enero (Rio de janeiro) que dicen que está muy bueno, en febrero.
El presupuesto ya empieza a abandonar al intrépido capitán, sin embargo, el ánimo lo acompaña intacto.
* FOTO DEL CAPITÁN VISITANDO UNA EMBLEMÁTICA LIBRERÍA BONAERENSE QUE ANTES FUÉ UN TEATRO.
viernes, 23 de enero de 2009
"LA CONCHA DE TU REPUTA MADRE"

Buenos Aires, Argentina. 9:46 h.
A veintitantos días de haber salido de su batallón en Medellín, el capitán Nispero Corazón realiza un repliegue estratégico en la calurosa ciudad de Buenos Aires.
Después de atravesar territorio ecuatoriano, el oficial Corazón logra ganar la frontera peruana y visitar a su paso las ciudades de Chiclayo, Trujillo y Lima. El capitán se queda con Trujillo y sus playitas, un poco frías, mugrientas, peruanas, pero playitas al fin y al cabo.
En su camino peruano el capitán conoce a otros dos oficiales del "EMIL: tenientes efectivos, de nacionalidad estadounidense, de nombres Lisa y Ellis.
El Capitán intercambió "escupitas musicales" a punta de pum-chiqui-pum-pum-pumes con el teniente "Ellys", intentando hacer su versión colombo-yankee en rap de cualquier canción que se les ocurriera.
Ganada la frontera Peruana con Bolivia, en ciudad de Puno, la capacidad atlética del capitán es puesta a prueba: un raquítico peruano, en bicicleta, intenta conducir al oficial y sus pertenencias hacia el puesto de migración a veinte minutos de distancia. El oficial se siente como en Hong Kong. Apenado ante el esfuerzo peruano por conducirlo a su destino, y viendo que el piloto de la bicicleta tiene que bajarse a empujar su máquina porque empieza una subidita, el capitán Nispero Corazón, decide, a nombre de la hermandad latinoamericana, bajarse a pedalear la bicicleta ante la atónita mirada del comandante de la nave. Uno, dos, tres, cuatro pedalazos y el capitán se siente el rey del mundo, cinco, seis, siete y el capitán está a punto de sufrir un paro cardio-respiratorio: ¿ES QUE NADIE PUDO ADVERTIRLE AL CAPITÁN QUE SE ENCONTRABA A TRESMIL OCHOCIENTOS CUARENTA Y UN METROS SOBRE EL NIVEL DEL MAR? No. Pero el capitán tiene dignidad: se baja de la máquina y con disimulis se vuelve a instalar en el asiento abollonadito del piloto mientras con grandes esfuerzos intenta recuperar el aire que se le escapa. Por primera vez siente algo parecido al asma.
Remontada la frontera peruana y boliviana, el oficial corazón pernocta una noche en ciudad de Copacabana, Bolivia, al lado del lago Titicaca. El oficial se siente feliz: su platica le rinde al doble. Bolivia es un país barato, en términos de consumo.
Una vez más, el periplo suramericano del capitán lo hace recorrer Bolivia de punta a punta, hasta llegar a la ciudad fronteriza de Villazón: ahora su destino es atravezar la frontera y entrar a territorio argentino.
Entre las oficinas de migración de Bolivia y Argentina el capitán sumó varias horas de espera. Ahí viene su primera gran revelación espiritual: en suramérica existe un culto ritual con las filas, culto que se vuelve casi mortal cuando es mezclado con la ineptitud de los funcionarios migratorios.
El capitán por fin entra a territorio argentino en la ciudad de "La Quiaca", allí es inaugurado en su primer almuerzo de siete dólares. Está consternado: unos metros más atrás, en territorio boliviano, pago por una comida similar, menos de la mitad. Que falta de respeto económico con el capitán. Eso merecería un consejo de guerra, pero el capitán no tiene tiempo.
Después de pasar por las ciudades de Jujuy y de Salta, pernoctando también en cada una de ellas, de a una nochesita, el oficial Corazón por fin arriba a Buenos Aires, en donde los "aires" no estaban tan buenos esa vez por culpa del calor represado en un día de verano sin un silbidito de viento.
Desde entonces el Capitán Nispero Corazón aguarda en la capital argentina bajo la protección paternal del Cabo "Edwin De Los Ríos", quien muy amablemente le abrió las puertas de la casa que ha estado cuidandole a un venezolano de vacaciones en su patria, y en la cual ambos, los miembros del "EMIL", se sienten muy a gustito.

lunes, 5 de enero de 2009
DESDE LA PAZ...
lunes, 29 de diciembre de 2008
"VARADO EN LA FRONTERA..."

19:11 horas
BITÁCORA DE VIAJE:
Varado en la indómita frontera ipialeña el capitán Nispero Corazón siente los embates de los trámites migratorios: no tiene un certificado judicial material, solo uno cibernético, de internet; osea: no hay nada que convenza a la policía ecuatoriana de que él no es un delincuente buscado, de que sus equivocaciones personales nada tienen que ver con repercusiones sociales, que es solo un capitán del desconocido ejército migratorio de idealistas latinoamericanos "EMIL", movimiento creado por el mismo capitán y del que harán parte los consiguientes compañeros de viaje del oficial. Todos nombrados y graduados por él mismo.
Nada que hacer, vencido, el capitán ya ha pagado pieza de "docemil" sinbañoprivadonitelevisión en Ipiales, a la cual la custodia un candadito chino de dos mil pesos. Debe pernoctar hasta el día siguiente cuando trate de convencer a las autoridades colombianas de que él ya pagó su trámite judicial.
El capitán Corazón empieza a sentir mareo post-busero.
Como regalo de viaje recuerda con gratitud la compañía del cabo "Carlos-tocoelbajollanero-Gómez". Un jovencito veinteañero, bogotano, atrevido, músico, exsoldado obligatorio desde mayo, que sin más entabló conversación con el desconfiado capitán. El tiempo y el viaje le mostrarían al capitán que todos sus temores eran infundados: "Carlos-tocoelbajollanero-Gómez" resultó ser un simpático joven de trágicas historias y poca aoutoexpectativa de vida a causa de su reciente malaria chocoana heredada en el ejército y su cráneo partido en tres después de un accidente motociclístico. Ni los médicos ni él mismo se dan muchas expectativas de vida; Tal vez por eso mismo prometió abogar por el capitán, desde el cielo, cuando muera, con ese dios al que nunca el oficial "Corazón" le reza y al que le tiene poca confianza. En el fondo, el capitán, espera que ese dios sea más condescendiente con su compañero de viaje que con él mismo.
En medio de empanadas con tinto "Carlos-etcétera...llanero" supo enseñarle al capitán unas cuantas lecciones de generosidad, sencillez y alegría: Un dex-poseído monetario ha invitado al capitán a las tres "empanaditas de aire" que hicieron parte de su desayuno.
El capitán se despide en Pasto del cabo "...llanero". Ahí es donde el suboficial del "EMIL" tiene su misión disfutando de los carnavales pastusos.
- Compañero: hasta pronto, que disfrutés los carnavales.
- Un gusto...¿como es que se llama sumercé? que pena es que la verdad tengo un problema de memoria por lo del accidente, a veces se me olvidan las cosas y los nombres, discúlpeme mano...
- No se preocupe "cabo"...
CARLOS-TOCOELBAJOLLANERO-GÓMEZ
jueves, 25 de diciembre de 2008
A UN DÍA DE PARTIR...

Siempre he tenido la misma no-sensación antes de que algo importante vaya a suceder en mi vida: estoy igual de tranquilo. Ya sea antes de salir a un escenario o, como en este caso, antes de ir a recorrer unos cuantos miles de kilometros por una geografía suramericana, que se me antoja diferente, ahora que voy completamente solo. Es una no-sensación porque la obviedad invitaría a tener miedo, temor o al menos un vacío extraño en el estómago. Nunca está presente sino segundos antes de que ese algo importante ocurra.
Un viajero experimentado debe tener listo: su equipaje, sus mapas, sus botas, víveres, su dinero y todo lo necesario para emprender la huida de su terruño o hacia él. Yo, entrados en confesiones, solo cumplo por ahora el requisito de las botas. Extraño viajero.
No hay rutas, no hay planes concretos, solo salir, caminar, fluir, vivir, respirar, seguir el destino de la sangre, del agua, de un planeta: moverse para no morir.
DESTINO HIPOTÉTICO: Brasil.
RUTA HIPOTÉTICA: Colombia-Ecuador-Perú-Bolivia-Argentina-Uruguay-BRASIL.
TIEMPO ESTIMADO: un mes y medio.
A partir de ahora y en adelante: bitácora de viaje del capitán "Nispero Corazón".

