
Ipiales, 29 de Diciembre del 2008
19:11 horas
BITÁCORA DE VIAJE:
Varado en la indómita frontera ipialeña el capitán Nispero Corazón siente los embates de los trámites migratorios: no tiene un certificado judicial material, solo uno cibernético, de internet; osea: no hay nada que convenza a la policía ecuatoriana de que él no es un delincuente buscado, de que sus equivocaciones personales nada tienen que ver con repercusiones sociales, que es solo un capitán del desconocido ejército migratorio de idealistas latinoamericanos "EMIL", movimiento creado por el mismo capitán y del que harán parte los consiguientes compañeros de viaje del oficial. Todos nombrados y graduados por él mismo.
Nada que hacer, vencido, el capitán ya ha pagado pieza de "docemil" sinbañoprivadonitelevisión en Ipiales, a la cual la custodia un candadito chino de dos mil pesos. Debe pernoctar hasta el día siguiente cuando trate de convencer a las autoridades colombianas de que él ya pagó su trámite judicial.
El capitán Corazón empieza a sentir mareo post-busero.
Como regalo de viaje recuerda con gratitud la compañía del cabo "Carlos-tocoelbajollanero-Gómez". Un jovencito veinteañero, bogotano, atrevido, músico, exsoldado obligatorio desde mayo, que sin más entabló conversación con el desconfiado capitán. El tiempo y el viaje le mostrarían al capitán que todos sus temores eran infundados: "Carlos-tocoelbajollanero-Gómez" resultó ser un simpático joven de trágicas historias y poca aoutoexpectativa de vida a causa de su reciente malaria chocoana heredada en el ejército y su cráneo partido en tres después de un accidente motociclístico. Ni los médicos ni él mismo se dan muchas expectativas de vida; Tal vez por eso mismo prometió abogar por el capitán, desde el cielo, cuando muera, con ese dios al que nunca el oficial "Corazón" le reza y al que le tiene poca confianza. En el fondo, el capitán, espera que ese dios sea más condescendiente con su compañero de viaje que con él mismo.
En medio de empanadas con tinto "Carlos-etcétera...llanero" supo enseñarle al capitán unas cuantas lecciones de generosidad, sencillez y alegría: Un dex-poseído monetario ha invitado al capitán a las tres "empanaditas de aire" que hicieron parte de su desayuno.
El capitán se despide en Pasto del cabo "...llanero". Ahí es donde el suboficial del "EMIL" tiene su misión disfutando de los carnavales pastusos.
- Compañero: hasta pronto, que disfrutés los carnavales.
- Un gusto...¿como es que se llama sumercé? que pena es que la verdad tengo un problema de memoria por lo del accidente, a veces se me olvidan las cosas y los nombres, discúlpeme mano...
- No se preocupe "cabo"...
CARLOS-TOCOELBAJOLLANERO-GÓMEZ
19:11 horas
BITÁCORA DE VIAJE:
Varado en la indómita frontera ipialeña el capitán Nispero Corazón siente los embates de los trámites migratorios: no tiene un certificado judicial material, solo uno cibernético, de internet; osea: no hay nada que convenza a la policía ecuatoriana de que él no es un delincuente buscado, de que sus equivocaciones personales nada tienen que ver con repercusiones sociales, que es solo un capitán del desconocido ejército migratorio de idealistas latinoamericanos "EMIL", movimiento creado por el mismo capitán y del que harán parte los consiguientes compañeros de viaje del oficial. Todos nombrados y graduados por él mismo.
Nada que hacer, vencido, el capitán ya ha pagado pieza de "docemil" sinbañoprivadonitelevisión en Ipiales, a la cual la custodia un candadito chino de dos mil pesos. Debe pernoctar hasta el día siguiente cuando trate de convencer a las autoridades colombianas de que él ya pagó su trámite judicial.
El capitán Corazón empieza a sentir mareo post-busero.
Como regalo de viaje recuerda con gratitud la compañía del cabo "Carlos-tocoelbajollanero-Gómez". Un jovencito veinteañero, bogotano, atrevido, músico, exsoldado obligatorio desde mayo, que sin más entabló conversación con el desconfiado capitán. El tiempo y el viaje le mostrarían al capitán que todos sus temores eran infundados: "Carlos-tocoelbajollanero-Gómez" resultó ser un simpático joven de trágicas historias y poca aoutoexpectativa de vida a causa de su reciente malaria chocoana heredada en el ejército y su cráneo partido en tres después de un accidente motociclístico. Ni los médicos ni él mismo se dan muchas expectativas de vida; Tal vez por eso mismo prometió abogar por el capitán, desde el cielo, cuando muera, con ese dios al que nunca el oficial "Corazón" le reza y al que le tiene poca confianza. En el fondo, el capitán, espera que ese dios sea más condescendiente con su compañero de viaje que con él mismo.
En medio de empanadas con tinto "Carlos-etcétera...llanero" supo enseñarle al capitán unas cuantas lecciones de generosidad, sencillez y alegría: Un dex-poseído monetario ha invitado al capitán a las tres "empanaditas de aire" que hicieron parte de su desayuno.
El capitán se despide en Pasto del cabo "...llanero". Ahí es donde el suboficial del "EMIL" tiene su misión disfutando de los carnavales pastusos.
- Compañero: hasta pronto, que disfrutés los carnavales.
- Un gusto...¿como es que se llama sumercé? que pena es que la verdad tengo un problema de memoria por lo del accidente, a veces se me olvidan las cosas y los nombres, discúlpeme mano...
- No se preocupe "cabo"...
CARLOS-TOCOELBAJOLLANERO-GÓMEZ

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarSin quererlo advertí la tragedia. La documentación legal es siempre protagonista en los viajes. Además, increíblemente, hay otros países (conozco el caso de Ecuador de primera mano) en que el tema de papeleo es más complicado, corrupto e inentendible que en nuestra querida Colombia. Allá, por ejemplo, con el cuento de las provincias y sus independencias políticas querrán sacarte uno o dos pesos. Aunque me siento un poco solo en el acompañamiento virtual me ha resultado entretenido y procuraré estar atento a otros apuntes que espero sigan llegando. Asimismo recibiría con beneplácito algún rango que a su buen criterio desee otorgarme capitán!
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